sábado, 29 de octubre de 2011

ELINA-26

Ya no la volveremos a ver por el Paseo de Camoens. Ya no estará en el escaparate del Parque del Oeste. Ha venido un comprador con el maletín y se la ha llevado. No ha sido un enamorado ni un hombre bueno que buscase su libertad. Ha sido el dueño de un club de carretera, con lo que es todavía más esclava sexual. Yo soy su fotógrafo y pienso que su exótica belleza no la ha ayudado para abrirse camino en la vida, que ha sido presa fácil de hombres indignos que rompieron su infancia, de negreros. Y que va a seguir siendo víctima ante los ojos tapados de la sociedad que consiente que estas cosas sucedan.


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